
Ordesa en la revista
octubre 23, 2026La excursión del sábado 24 de octubre a Ordesa será inolvidable para los 35 socios y simpatizantes que la realizamos, especialmente por el atardecer que pudimos disfrutar desde los miradores del valle.
Un incidente en el camino nos impidió comprobar el estado de los 3 bienes de interés cultural de Fanlo (Casa Ruba, Casa El Señor y la Iglesia de los 3 Reyes) y el Molino de Aso y el abrigo de San Urbez, los cuales quedaron para próxima visita, individual o grupal.

Hemos de reseñar que el estado de la carretera desde Sarvisé hasta Fanlo y Nerín es penoso y que los servicios al turista son casi nulos, no disponiendo siquiera de servicios higiénicos públicos, estando en una de las puertas de un Parque Nacional. Habrá que reivindicar su mejora.
En Nerín habíamos reservado mesa y elegido incluso la comida en el Restaurante BUXO, que está gestionado desde este mes de abril por un equipo con experiencia previa en Casa Lisa de Buerba. La comida y el trato fueron excepcionales. Les deseamos mucha suerte.
Los miradores de Ordesa
Tras ello comenzamos la prevista ruta de los Miradores del Valle de Ordesa que habíamos contratado a través de la web de https://monteperdidobus.com.

En un autocar bien acondicionado, nuestro guía Horacio nos llevó por una pista de acceso restringido que nos permitió ir ganando altura poco a poco, hasta situarnos en el borde sur del impresionante Cañón de Ordesa, a 2200 metros de altitud. Hicimos paradas en tres de los cuatro principales miradores de Ordesa (Mirador Cierracils, Mirador de las Hayas, y Mirador de la Herradura), obviando el Mirador de la Brecha, para intentar llegar a ver el atardecer al último de ellos, el de la Herradura, si no lo impedían las nubes…
Al llegar a este, tras minutos de incertidumbre, salió ese sol que, según nos había adelantado Horacio, hacía no desmerecer a los colores del atardecer en el Cañón del Colorado. Numerosos fotógrafos aficionados y profesionales habían hecho como nosotros, acudir y esperar a la hora adecuada para captar unas imágenes que poder luego reproducir, y que nosotros nos llevamos también en nuestra retina.

Durante el viaje de ida y vuelta, una interesante locución nos había ido dando cuenta de lo observable y sobre los diversos aspectos del Parque Nacional, su fauna, su flora, su ecosistema, su protección,… Horacio nos completó con creces la información, amenizando la visita con sus comentarios, tanto en el bus como en los miradores.
Tras el atardecer, regresamos de nuevo hasta Nerín, donde retomamos nuestro autobús, llegando a Zaragoza un poco más tarde de lo previsto, pero con unos recuerdos inolvidables.
Altamente recomendable.
Esta crónica ha sido redactada por Juan Oliván, socio y vicepresidente 2º del SIPA.




